La Ventana

Ana Carolina Chico

1/26/20243 min read

La vida se compone de breves instantes, esos que más de alguna vez quisiéramos retener para siempre.

Y es que recorrer los pasillos e instalaciones de la escuela de mis hijos es precisamente eso, una colección de instantes maravillosos entre maestros,familias y niños esforzados.

Y es allí, en ese recorrido, caminando despacio y sin prisas, cuando me dispuse hacer lo que siempre acostumbro:

A contemplar las ventanas e imaginar las historias que pudiesen tejerse detrás de ellas.

Mi mirada recorrió unas cuantas, todas eran iguales, ventanas típicas susurrándome historias cotidianas al oído hasta que sin querer, mis ojos se cruzaron con una en particular que cantaba tímidamente, luchando inútilmente para tratar de pasar desapercibida, sin éxito alguno pues destacaba entre las demás y fue la que el destino decidió que llamase mi atención.

Desde que la vi, tuve la certeza que estaba ante una ventana distinta, pues de hecho ninguna ventana contigua se le asemejaba, las demás un tanto sumidas en la monotonía y ésta con su contrastante alegría.

Una ventana que intuía, podría ser capaz de contarme las más maravillosas historias de pequeños pero significativos instantes en el recorrido de su vida.

Y así pasaron los minutos, las horas donde narró para mi, uno a uno los relatos de un sin fin de aventuras e historias fantásticas de niños que había podido ver crecer en esa pequeña aula donde la vida la instaló.

Era una ventana que emitía su propia luz, convencida estoy, que nada ni nadie podría apagarla jamás.

La ventana albergaba en sus entrañas grandes dosis de alegría,ternura, amor por los niños,servicio, y sin duda una genuina vocación.

Había sido construida de tal forma que su disposición por ser única y diferenciarse de las demás ventanas era natural.

Se destacaba no para envanecerse y perderse en los laberintos de una vanidad infinita, en lo absoluto… su única ambición quizás:

Esbozar una dulce sonrisa en cientos de niños que a diario juegan en el patio escolar donde vive.

Incluso y por qué no ? Lograr que desconocidas como yo, una transeúnte ocasional, fuese inspirada por su autenticidad, y que no resistiese los deseos de escribir sobre ella.

No sé quién esté detrás de esa ventana, quién será la persona que con tanta delicadeza, esmero y paciencia; la embellece,cuida y adorna, colgando entre sus brazos hermosos muñecos que a diario brindan una esperanza.

Créanme le insistí mucho pero no quiso revelarme el nombre de la persona que habita entre esas paredes del aula de tan interesante ventana.

Me conformo con saber en cuánto honor y cuánta dignidad debe revestirle, al atreverse a ser una persona diferente en un mundo donde ser igual que los demás es más fácil, donde tratar de imitar a los demás es el pan de cada día.

Donde se nos olvida que no hay nada mejor que atreverse a ser uno mismo, sin máscaras sin nada que pueda contener la grandeza que TODOS llevamos dentro.

Atrevámonos a ser como esa ventana y la persona detrás de la misma, quien no tiene miedo de destacar entre tantas otras ventanas y recorrer la milla extra.

El único miedo que quizás debe tener es que su ventana y todo lo que esté detrás de la misma, sea igual que el resto.

El mayor acto de rebeldía de hoy, es ser nosotros mismos, a pesar de lo que piensen los demás y por encima de las envidias que esto pueda generar.

Ventanas hay miles, y muchos somos responsables de adornar nuestra propia ventana y que ella sea el reflejo de lo que llevamos en nuestro interior tal y como refleja el espíritu de esa persona que se atreve a ser distinta, adornando su ventana,

su vida y la vida de los demás.

No tengamos miedo de ser genuinos, de reencontrarnos con nuestra esencia y que ésta se vea reflejada en la ventana que nos corresponde cuidar.

Sé distinto ! No seas la copia de nadie! Abraza tu propia esencia ! Eres Perfecto!

De que se puede, se puede !

Rendirnos? Nunca !