A ustedes maestros
Ana Carolina Chico
5/8/20242 min read


Hoy por primera vez después de dos años fui por mis hijas a la escuela. Las agujas del reloj marcaban las 2 pm en una linda tarde cuyo cielo era dibujado, con un sol resplandeciente cuyos rayos también me habrían acariciado.
Una fila inmensa de motores encendidos….llenos de prisa, de humo fugitivo y otros más cargados de hastíos.
Nunca falta el conductor que trata de avanzar en contra vía amparado en su evidente arrogancia y mal concebida osadía.
No soy entusiasta de las filas, y en esas condiciones lógicamente me encontraba un poco impaciente por la espera, esa que confieso también me desespera.
Cuando la fila por fin avanzó y pude ingresar olvidé por completo mi leve fastidio cuando pude ser testigo y en el marco de la plena primavera , rostros sudorosos y agotados de muchos maestros a la espera.
Maestros quienes después de su larga jornada laboral también tienen que ayudar a que nuestros hijos puedan llegar a nuestro auto de la forma más ágil, ordenada y segura posible.
Maestros queridos que quizás se arman únicamente de un cuaderno como sombrero, una vieja hoja de papel bond como abanico pero con un alto sentido de responsabilidad y don de servicio que muchos no logran ni percibir mucho menos agradecer.
Los Maestros están agotados muchos continúan impartiendo clases de forma presencial y online, su carga de trabajo es demandante, no terminan de trabajar al finalizar la jornada, son los primeros en llegar los últimos en irse y encima de esto muchas veces les toca ayudarnos en un estacionamiento bajo el sol mientras los demás nos quejamos desde la comodidad de nuestro vehículo en marcha donde la brisa del aire acondicionado sopla sobre nuestros rostros.
Que lindo sería si tuviésemos un detalle con ellos y con el personal de seguridad que pasan todo el día bajo el sol cuidando a nuestros hijos.
La próxima vez que vayamos en una fila seamos conscientes del esfuerzo que a diario muchos maestros hacen, no nos alcanzaría la vida para honrarlos y reconocerles su esfuerzo pero una palabra, un gesto, una atención o un simple gracias con cada uno, estoy segura le transformaría su agotamiento en una sonrisa y les daría esa motivación que muchos carecen en su día a día.
A los Maestros Gracias ! Mi reconocimiento de siempre pero hoy aún más !
